BOCADITOS DE COACHING. El poder de las palabras
julio 11, 2023

Yo tenía cinco años. La maestra escribió en la pizarra: «Todos los hombres son mortales». Sentí un enorme alivio, un gran regocijo. Esa tarde, cuando salí del colegio, corrí a mi casa y abracé muy estrechamente a mi madre.

«Qué suerte, mamita, tú no te vas a morir nunca», le dije, arrebatadamente.

«¿Qué?», preguntó mi madre, sorprendida.

Me separé apenas de ella y le expliqué:

-La maestra escribió en la pizarra que los hombres son mortales. Y tú eres mujer. Por suerte, eres mujer, dije y volví a abrazarla.

Mi madre me separó tiernamente de sus brazos.

-Esa frase, querida mía, incluye a hombres y mujeres. Todos y todas moriremos algún día.

Me sentí completamente consternada y desilusionada.

-Entonces, ¿por qué no escribió eso?: «Todos los hombres y mujeres son mortales», pregunté.

-Bueno- dijo mi madre, en realidad, para simplificar, las mujeres estamos encerradas en la palabra «hombres».

– ¿Encerradas? – pregunté. ¿Por qué?

– Porque somos mujeres- me contestó mi madre.

La respuesta me desconcertó.

¿Y por qué nos encierran?, le pregunté.

Es muy largo de explicar, respondió mi madre. Pero acéptalo así. Hay cosas que no son fáciles de cambiar.

-Pero si digo «todas las mujeres son mortales», ¿también encierra a los hombres?

-No- contestó mi madre. Esa frase se refiere sólo a las mujeres.

Me entró una crisis de llanto. Comprendí súbitamente muchas cosas y algunas muy desagradables, como que el lenguaje no era la realidad, sino una manera de encerrar a las cosas y a las personas, según su género, aunque apenas sabía qué era género: además de servir para hacer faldas, el género era una forma de prisión.

Este hermoso texto de Cristina Peri Rossi, “La lengua excluyente”, refleja claramente dos temas esenciales que trabajamos en el coaching: 1) el poder de las palabras y 2) como cada uno de nosotros interpretamos la realidad según quien somos. 

¡Lindo martes!

Un abrazo

Andrea

Notas Relacionadas

¿Cómo venís con tu productividad?

  La semana pasada abrimos un encuentro en la universidad con la siguiente pregunta: “En una palabra ¿Cómo vengo con mi energía?” Las respuestas fueron casi unánimes: “Pasado”, “Quemada”, “Explotado”, “Atrapada”, “Agotada”. Y sin que estuviese previsto, se abrió...

El desafío de renacer de las crisis

Alguna vez nos apagamos y perdemos la fuerza para luchar y avanzar hacia lo que nos hace felices. En esos casos nuestro gran desafío es recuperar la energía y volver a encendernos. Tener la sabiduría de convertir las crisis en una oportunidad de crecer, de aprender,...

El desafío de reconstruirnos cuando nos rompemos ….

Y llegó el día en que me rompí́ en cientos de pedacitos, y fue lo más hermoso de mi vida, porque justo en ese momento me di cuenta que tenía el poder de volver a juntar todas las partes de la forma en que siempre había querido que fueran. Todos alguna vez nos...