En nuestro lenguaje cotidiano son habituales frases como:
- “Me dieron una cálida bienvenida”
- “Es una persona fríay distante”
- “Me quedé heladacuando recibí la noticia”
¿Te habías dado cuenta que usamos palabras relacionadas con la temperatura para expresar una valoración psicológica?
Llamamos cálida a una persona a la que consideramos sociable, cooperadora, generosa y digna de confianza. Y llamamos fría a la persona que consideramos egocéntrica, competitiva y no confiable.
¡El lenguaje no es inocente y nada es casualidad!
Científicos de la Universidad de Yale realizaron un experimento para analizar el impacto de la temperatura en nuestra psicología. Le pidieron a un grupo de estudiantes que describieran la personalidad de una persona. Les dieron tazas de café para que las sujetaran mientras escribían. A algunos les dieron tazas de café caliente, y a otros, tazas de café frío. El resultado fue sorprendente: los estudiantes que tenían en sus manos tazas de café caliente dijeron de esa persona cosas más positivas que las que tenían las tazas de café frio.
Los investigadores de Yale señalan que “con café caliente, vemos un corazón cálido”
La temperatura física influye también en nuestro propio comportamiento. El calor físico además de hacernos ver a los demás como personas más cálidas, también nos hace más cálidos, generosos y confiados.
Y vos ¿Qué opinas de esto? ¿Te gusta el calor?
¡Lindo martes!
Un abrazo
Andrea